HIPOCRESÍA
Autor. Prof. Freddy Marcial Ramos
Conducta enfermiza del ser,
que aparentemente dice querer,
actitud banal de quien pretende amar,
la relación mezquina con apariencia,
negada fulgurante de engaño
que supone realidad de daño
a la humanidad inocente.
Hipocresía, andas, caminas,
corres a lo largo del día,
con trinar de supuesta melodía,
con el verbo agudizando a la tristeza,
sin ambages ni nobleza.
Hipocresía, eres la careta maquillada con ironía,
la que genera los males de la felonía,
e induces a la destrucción día a día,
para exterminar al amor o la alegría.
Hipocresía, te engendraron con genes de vanidad,
pariéndote en la oscuridad,
criándote con biberones de maldad,
educándote con mensajes contenidos de ironías y falsedad.
Hipocresía, ayudas a las personas a sufrir de pesadillas,
despertándolas asustadas de rodillas,
pues sus ideas o pensamientos les permiten creer ser maravillas.
Hipocresía, fenómeno social del cual
muy pocos escapan de ser trasladados al acto sepulcral,
pues conducidos por vehículos que transportan al dolor,
al sufrimiento o al estupor,
produciendo cenizas disipadas por el viento.
Hipocresía, eres desterradora de la fe,
la esperanza y la honradez,
transformas al ser en una especie feroz,
que pretende engañar a Dios,
distorsionando al espíritu encantador,
pisoteando al esperanzador
mensaje de Jesucristo nuestro señor.
Hipocresía, generas acciones que aterran,
conduciendo al supuesto hermano a la destructora guerra,
destruyes el idilio de la niñez
o de la adolescencia inocente y el de la adultez creyente,
para transformarlo en un ser eliminador de la gente.