La desidia, la incompetencia y la anarquía, son enemigas o “V columna” del proceso revolucionario.
La desidia, la incompetencia y la anarquía, son enemigas o “V columna” del proceso revolucionario.
Por: Freddy Marcial Ramos
Es realmente preocupante para quienes creemos y hemos creído siempre en un efectivo, asertivo y radical proceso de cambio revolucionario socialista; lo que ha venido ocurriendo con el desempeño laboral de buena parte de los(as) funcionarios(as), en las dependencias de la administración pública, central, regional, municipal, parroquial y comunal; salvo en muy contadas excepciones, las trabajadoras y los trabajadores del sector venezolano público en todos los niveles de desempeño, ejercen sus labores cotidianas asumiendo conductas desidiosas, anárquicas, corruptas e incompetentes, convirtiéndose directa o indirectamente, en extraños “V columnas”, que con intensiones o no, le están haciendo mucho daño al proceso revolucionario liderado por nuestro Comandante Presidente Hugo Rafael Chávez Frías.
Mientras que nuestro Presidente y un conjunto personas bien comprometidas con el proceso de cambio socialista se esmeran en hacer lo que está a su alcance para transformar al Estado venezolano, orientándolo hacia los profundos cambios económicos, políticos, sociales, científicos, tecnológicos y culturales; buena parte de lo Ministros. Vice Ministros, directores ministeriales sectoriales y regionales de los diversos ministerios, un buen número de Gobernadores y Alcaldes sus respectivos funcionarios llamados “Revolucionarios rojos -Rojitos” asumen conductas dañinas al proceso revolucionario, cuando ejercen algunas de sus funciones específicas; este mismo tipo de conducta laboral se práctica en el resto de los poderes autónomos que constituyen al Estado; esta indebida praxis administrativa, le permite a los factores políticos de oposición, utilizar dichos errores para que con un “Mitómano aparato mediático” nacional e internacional, difundan a todo dar contenidos informativos con “medias verdades” y “macros mentiras”, orientas a convencer a los incautos y no muy ideológicos seres humanos a nivel nacional e internacional, de que el socialismo en todas sus manifestaciones, es una ideología ineficaz en la administración del Estado, en materia de: salud, seguridad personal y de bienes privados o nacionales, educación, política habitacional, defensa nacional, creación de empleo productivo, desarrollo económico, científico, industrial, etc.
Esa desidia e incompetencia de buena parte de los y las funcionarias públicas, se hace presente como “arma silenciosa” contra el proceso revolucionario, fundamentalmente cuando se acercan los procesos eleccionarios de cualquier índole, ya que le permite a la “Canalla mediática” utilizarla como arma de cañón para combatir y debilitar a su natural enemigo “El socialismo del siglo XXI”.
Ya en un artículo que publiqué hace algunos meses, el cual titulé “Las zancadillas del proceso revolucionario”, manifesté mis inquietudes al respecto; se que con mis modestas y archí desconocidas opiniones, no voy a lograr darle un cambio a la indebida e improductiva forma de comportarse la mayoría de los funcionarios públicos de nuestro país; pero me permite hacer catarsis al respecto y demostrarle a quienes dudan o no creen en el proceso revolucionario socialista, que no todos los que creemos que la mejor ideología y forma de gobierno para atender con justica al ser humano, es el “Socialismo democrático, participativo y protagónico” ya está suficientemente demostrado que el capitalismo imperialista o no, sólo favorece al individualismo personal, a la horrenda explotación del ser humano por el ser humano y al apoltronamiento de una burguesía esclavista y apátrida; contra esta oprobiosa conducta neo colonialista, hay que estar permanente mente en pié de lucha hasta lograr derrotarla, la humanidad decente en el mundo así lo demanda.
Son demasiados los ejemplos de ineficacia administrativa que atentan contra nuestro proceso revolucionario, entre ellos puedo describir algunos, por ejemplo la mayoría de las carreteras principales del Estado Guárico, algunas de los Estados Cojedes y Aragua están peligrosamente intransitables, buena parte de las calles de unas cuantas ciudades importantes del país están sin drenajes y con el asfaltado en estado deplorable, por qué el MOPVI, las Gobernaciones y las Alcaldías no resuelven este grave problema? En materia de inseguridad pública personal, sea importada de Colombia o no, se ha sido muy ineficiente en el efectivo y asertivo combate contra este peligrosísimo flagelo social; y el los que no tenemos vos que residimos en los sectores humildes y el resto de las clases medias, nos preguntamos por qué la Asamblea Nacional y las legislativas no han redactado leyes especiales transitorias orientadas a permitir que los cuerpos de seguridad pública sean más efectivos en el combate a la delincuencia? En materia de política habitacional quienes nos toca por necesidad habitar en ranchos insalubres o no, ocupando terrenos en condiciones de invasión, nos preguntamos; Por qué el MOPVI, y algunas Gobernaciones, Alcaldías y otras instituciones destinadas a resolver este gravísimo problema habitacional, no se avocan a darle pronta solución? En materia de salud pública, donde existen módulos de “Barrio Adentro” buena parte de estas instalaciones destinadas a atender al paciente ambulatorio, no laboran las 24 horas del día y muchas se mantienen cerradas sin personal que atienda la demanda de salud del pueblo humilde; el pueblo se pregunta, por qué el ministerio de salud pública, algunas gobernaciones y Alcaldías no le dan definitiva solución a este grave problema de salud? Todas estas interrogantes y otras que seria muy largo en enunciar, le están haciendo mucho daño a la revolución socialista, ya es tiempo de asumir nuestra conducta socialista revolucionaria con dignidad y eficacia en todos los espacios que ejerzamos nuestra labor como funcionarios al servicio del Estado, para que podamos garantizar a nuestras futuras generaciones, una nación con real prosperidad y justicia social.
Quién asegure que en nuestro proceso revolucionario no se han logrado avances sustanciales a nivel de desarrollo nacional y en la reestructuración del Estado, dice una gran mentira; pero ello nos ha venido costando mucho sacrificio para lograrlo; ya que no hemos podido lograr extirpar la llaga capitalista derechista que le carcome el alma a una buena parte de ciudadanos y ciudadanas que dicen ser socialistas, pero que en el cumplimiento de sus funciones como empleados públicos, arrastran las mismas mañas adquiridas en los gobiernos de la llamada “IV República” y lamentablemente se está haciendo prácticamente nada para eliminar tan dañino comportamiento “Quinto columnista”