"Lo divino de nacer y crecer".
Lo divino de nacer y crecer.
Poesía.
(27 / 08 / 2012)
Por: Freddy Marcial Ramos.
Cuando me concibes auguras lo hermoso de existir,
sin odios ni amarguras que te hagan o me hagan sufrir,
es tan sublime la caricia y la ternura transmitida desde que somos feto,
cuando nos tratan con adorable dulzura y respeto,
por mi muy sufrida pero feliz madre al parir.
II,
Un jardín de perfumadas y hermosas flores,
cobijas, pañales y otras prendas de vestir cuan terciopelo,
una dama que ofrenda amores,
es la linda princesa que me trae con anhelo,
a esta ninfa no la amilanaron el sufrir ni los dolores,
pues un infantil llanto anuncia su alegría y consuelo,
que se refleja cuando al nacer una niña o niño de alegría llores,
ya que esa sublime emoción premia tu anhelo.
III
Cuando nazco vengo asustado,
pero me alegra la rica leche que chupo de tu seno nacarado,
cada vez que lloro día y noche
ella me acaricia y me tiene abrigado,
protegiéndome de indebido maltrato o reproche,
que sugiere quien está errado,
al contrario mi madre me colma de caricias sin derroche.
IV
Luego crezco esperanzado,
porque su cuido me augura el futuro,
con gran orientación voy palpando,
lo que me permite lentamente entender mi existir,
ya en tres meses estoy gateando,
ella y el me observan contentos sin parar de reír,
cuidándome para que no sufra daño,
ni lesione mi estancia en el futuro devenir.
V
Al inicio de mis travesuras comienzan las preocupaciones,
pero mi madre actúa con mesura,
con amorosa ternura me hace entrar en razones,
tolerándome sin amarguras,
crezco en ambiente de emociones,
rodeado de pasión y hermosura,
controlando tristezas o desilusiones.
VI
Cosechando alegrías tiernamente sembradas,
existo y convivo divinamente,
sin causarme frustraciones o actitudes erradas,
aunque halla crecido con carencias humildemente,
siempre ando alegre compartiendo moradas,
agradeciendo a Dios tantas alboradas,
intercambiando lo maravilloso de mi gente,
luchando contra enfermedades no deseadas.