Deficiente política administrativa en sector universitario
Por: Freddy Marcial Ramos
22/08/2024
Respetables lectoras y lectores
En mi muy modesta opinión juridica (Disculpen me los eruditos académicos), de acuerdo a lo previsto LOEU el MppEU y la OPSU; tienen la responsabilidad de garantizar que todas las instancias administrativas en la gerencia del que hacer científico universitario, se haga constantemente supervisión y auditoría a la gestión administrativa y al desarrollo académico de todas las universidades del país; en consecuencia de acuerdo a la normativa juridica disciplinaria no deberían permitir que las autoridades académicas administren inadecuadamente los recursos económicos que se les asignan para el desarrollo y ejecución de los diversos programas de formación de grado y postgrado.
En consecuencia, si la autoridad administrativa (X) sin distingo ideológico político, está realizando una indebida gestión administrativa y educativa, debe ser sometida de inmediato a suspensión de funciones y al debido proceso de investigación administrativa; sin que dicha acción disciplinaria implique la detención del proceso de formación y el desarrollo científico de investigación y ejecución práctica teórica pertinente.
Por tanto de acuerdo con la normativa juridica, no se deben aperturar, desarrollar, extender o crear secciones de formación académica, sin contar con los recursos económicos y de logística requeridos para tal fin; ya que tan indebida gestión administrativa, genera mal estar colectivo en el ámbito académico y estudiantil, al retrasar los pagos mensuales al personal docente que cumple con su responsabilidad laboral, además de no contar con los recursos necesarios para la adecuada formación docente, ello trae como consecuencia futura la distorsión de la imagen de la institución universitaria afectada.
Desafortunadamente esta anormalidad administrativa está afectando al sector universitario del país; ya que los errores políticos administrativos y la puja por lucha ideológica gubernamental, muchas veces nos aparta de la lógica profesional científica y nos induce a la afectación o atrofiamiento del adecuado desarrollo académico; ya que tan distorsionada actitud, impide que los excelentes profesionales universitarios nacionales o extranjeros, se motiven a formar parte del cuerpo docente que requieren las universidades para la adecuada formación profesional de los cursantes de estudios universitarios de pre y postgrado.
La sistemática destrucción de la UDO, la UCV y otras prestigiosas universidades de nuestro país, es un ejemplo de lo qué he descrito anteriormente.
En consecuencia, si la autoridad administrativa (X) sin distingo ideológico político, está realizando una indebida gestión administrativa y educativa, debe ser sometida de inmediato a suspensión de funciones y al debido proceso de investigación administrativa; sin que dicha acción disciplinaria implique la detención del proceso de formación y el desarrollo científico de investigación y ejecución práctica teórica pertinente.
Por tanto de acuerdo con la normativa juridica, no se deben aperturar, desarrollar, extender o crear secciones de formación académica, sin contar con los recursos económicos y de logística requeridos para tal fin; ya que tan indebida gestión administrativa, genera mal estar colectivo en el ámbito académico y estudiantil, al retrasar los pagos mensuales al personal docente que cumple con su responsabilidad laboral, además de no contar con los recursos necesarios para la adecuada formación docente, ello trae como consecuencia futura la distorsión de la imagen de la institución universitaria afectada.
Desafortunadamente esta anormalidad administrativa está afectando al sector universitario del país; ya que los errores políticos administrativos y la puja por lucha ideológica gubernamental, muchas veces nos aparta de la lógica profesional científica y nos induce a la afectación o atrofiamiento del adecuado desarrollo académico; ya que tan distorsionada actitud, impide que los excelentes profesionales universitarios nacionales o extranjeros, se motiven a formar parte del cuerpo docente que requieren las universidades para la adecuada formación profesional de los cursantes de estudios universitarios de pre y postgrado.
La sistemática destrucción de la UDO, la UCV y otras prestigiosas universidades de nuestro país, es un ejemplo de lo qué he descrito anteriormente.