El miedo y sus consecuencias fascistas.
22 / 02 /2014
Por: Freddy Marcial Ramos.

Respetables lectores, como en estos momentos en nestra patria venezolana se utliza mentira, la manipulación mediática, los falsos positivos comunicacionales, toda una campaña nacional e internacional con montajes fotograficos falsos orientados a estimular y multipliacar el odio y la rabia en la opinión pública nacional e internacional, manejada por los laboratrios mediáticos de la CIA a tavés de CNN en español y otros medios de comunicación de la ultra derecha fascista nacionales e internacionales para justificar el golpe de Estado y la intervención militar de los EE.UU a nuestro país, me ha parecido conveniente volver a publicar esta opinión que publiqué por primera vez en el año 2009; a continuación el contenido temático.
El formato educativo extra cátedra o extra escolar, en el cual nos hemos formado sociológicamente dentro del seno de las familias venezolanas y en el resto de las sociedades integradas por seres humanos en el planeta tierra; también conocido en los estudios de pedagogía con el nombre de: “Currículo oculto”, históricamente ha utilizado al “Miedo” como una asertiva herramienta psicológica y sociológica como estrategia educativa para moldear la conducta de los jóvenes en su ámbito familiar; en la pre historia los patriarcas y las matriarcas de creencia totémicas inculcaban a sus hijos “El miedo” a los diversos dioses en los que creían; cuando se inventa la escritura e inicia la historia, los seres humanos ideológicamente crean conceptos religiosos filosóficamente llamados “Ciencias teológicas” encargadas de investigar o estudiar al “Cristianismo”, el “Islamismo o musulmanismo”, el “Judaísmo” y el “Budismo” entre otras creencias; todos estos conceptos doctrinarios, han utilizado al “Miedo” como estrategia para controlar las indeseables conductas de las personas; por ejemplo expertos psicólogos como: Ernest Becker, citado por Gary Vey, Beker en su libro titulado "La negación de la muerte", ganador del premio Pulitzer en 1973. En él, Becker argumenta que:
“…toda acción humana se toma para ignorar o evitar la ansiedad generada por la inevitabilidad de la muerte.
El terror asociado con nuestra imparable aniquilación crea un conflicto subconsciente o ansiedad llamada disonancia cognitiva. Intentamos sobrellevar el tener que aceptar dos ideas opuestas. Por un lado, queremos ser parte activa de la vida y creernos parte significativa del mundo. Por otro lado, ¿qué más da todo si al final dejamos de ser, si toda esta maravilla de vida es temporal?”
Según Becker. “… la gente pasa toda su vida intentando dar sentido a estos pensamientos conflictivos. Tenemos tanto miedo de la muerte que creamos realidades alternativas, realidades donde no "dejaremos de ser". Nos reconfortamos con el hecho de que otros comparten esta realidad alternativa. A menudo se utilizan símbolos para reforzar nuestra confianza en lo que los psicólogos llaman nuestra visión del mundo.”
Mitológicamente se conceptualizó a la ganancia de la “Gloria” para el que se porta bien, es humanitario, servicial o “Buen samaritano” pero debe ir “al infierno” todas las personas que osan practicar conductas atentatorias contra el bien estar de sus semejantes; es normal que se etiquete al que se comporta indebidamente, con el remoquete de “Diablo” y al que se dedica a hacer el bien a sus semejantes, con el calificativo de “Santo” o “Santa” y por supuesto el “Miedo” es el protagonista principal de la obra teatral llamada “Vida social”.
Este comportamiento es normal en todos los estratos sociales que integran los seres humanos; pues a través de la inculcación del “Miedo”, se logra controlar desde el desarrollo de la educación inicial familiar y escolar básica, las actuaciones conductuales del ser humano; en nuestras residencias hemos escuchado y oímos decir a nuestras madres para meternos “Miedo”, planteamientos como:
¡¡... Has caso porque si no se lo digo a tu papá para que te dé una paliza…! Como el niño o la niña saben lo violento y agresivo que es su padre, deja de travesear porque le tiene “Miedo” al energúmeno llamado papá; igualmente ocurre cuando es la mujer que mayoritariamente ejerce el rol de “Madre y padre”, que afectada por múltiples frustraciones, descarga en sus pequeñas criaturasaves agresiones físicas y psicológicas, que inducen a sus hijos e hijas a tenerles “Miedo”.
En fin son muchas las maneras utilizadas por quienes ejercen el “Poder” sobre sus semejantes para infundirles “Miedo”; los padres, las madres, los docentes, el entorno social, la iglesia, los poderes facticos, el Estado y todo aquel o aquella que sea dotado por Dios y la naturaleza, de gran inteligencia y atributos físicos, por lo general los utilizan para atemorizar a través del “Miedo” a los seres humanos supuestamente débiles.
Los malévolos llamados seres humanos que logran alcanzar gran poder político y económico, usan todo tipo de imaginación para crear, objetos, medios de comunicación, entrenar animales, lavarles el cerebro a personas para transformarlas en monstros destructivos de sus semejantes, elaborar todo tipo de productos químicos y dispositivos bélicos, con el propósito de infundir “Miedo” a objeto de amedrentar, intimidar, chantajear, destruir propiedades públicas o privadas y finalmente asesinar a personas inocentes y a quien con su valentía se atreva a oponerse a sus desmanes ideológicos golpistas fascistas conductuales. Es relevante comprender que de acuerdo a la Psicología, el “Miedo” es una patología o conducta aprendida e inoculada a través de una desviación conceptual del proceso educativo y formativo fundamentalmente de los seres humanos; para los sociólogos y los pedagogos, el “Miedo” no es un principio ético ni moral; es simple y llanamente una disociación de la conducta humana.
Por tanto los modernos teóricos que epistemológicamente estudian los procesos educativos dirigidos a formar el comportamiento de la conducta humana, orientan sus teorías a demostrar que el respeto y la valoración del ser humano sólo se adquiere formando al individuo con la inculcación de principios, valores éticos y morales sin utilizar el temor como estrategia para moldear la conducta del ser humano sujeto del hecho educativo; hay que hacer lo posible y lo imposible para orientar a la conducta del bien por encima de toda actitud dirigida a continuar a asumiendo la conducta del mal; solo así se podrá fortalecer la psiquis del ser humano, para elevar su auto estima, evitando que sea víctima de los apocalípticos constructores del “Miedo” y sus nefastas consecuencias.